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¿ Tú conoces la orden religiosa "Santa Brigida" ?
Diario el Independiente TV el 23 de marzo 2016. 🙏 En el periodo de la reforma la Orden fundada por S. Brígida sufrió una interrupción en su difusión e inició una lenta decadencia. Un retorno decisivo al espíritu de la Regla de S. Brígida se realizó, al inicio del siglo pasado, gracias a la Madre Isabel Hesselblad sueca luterana convertida a la fe católica en Estados Unidos el 15 de agosto 1902. Bajo la acción del Espíritu Santo dio inicio a la restauración de la Orden Brigidina, que actualizó, según las necesidades de los tiempos modernos, permaneció fiel a la tradición brigidina con la índole contemplativa, la celebración solemne de la Liturgia, el aspecto apostólico y el empeño constante de trabajar por la unidad de la Iglesia con una plena adhesión y devoción al Santo Padre.
Esta Fundación, bien enraizada en el antiguo tronco brigidino, tuvo inicio el 8 de septiembre de 1911 y fue aprobada por la Santa Sede de manera definitiva el 2 de diciembre 1940.En síntesis el carisma de la Orden es la Contemplación, la reparación y el Ecumenismo. La Orden está presente en 3 continentes con 52 casas, cuenta aproximadamente con mas de 700 religiosas.
La Beata Madre Isabel murió en Roma el 24 de abril de 1957 y fue beatificada por el Papa Beato Juan Pablo II el 9 de abril del 2000 durante el Año Jubilar. A la guía de la Orden está Madre Tekla Famiglietti, 4ª Abadesa General. El carisma brigidino de la Beata Madre Isabel actualmente se encuentra expandido en los siguientes Países: Italia, Suiza, Inglaterra, Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Estonia, Polonia, Alemania, Holanda, India, Palestina, Israel, Filipinas, Indonesia, Estados Unidos, México, Cuba.

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Santa María Elisabet Hesselblad, virgen - el 24 de abril
fecha de inscripción en el santoral: 24 de abril
n.: 1870 - †: 1957 - país: Italia
canonización: B: Juan Pablo II 9 abr 2000 - C: Francisco 5 jun 2016
hagiografía: Vaticano
Elogio:
En Roma, santa María Elisabet Hesselblad, virgen, que, oriunda de Suecia, tras haber prestado servicio durante largo tiempo en un hospital, reformó la Orden de Santa Brígida, dedicándose particularmente a la contemplación, a la caridad para con los necesitados y a la unidad de los cristianos.
Nació en un pequeño pueblito de Fâglavik, en la provincia de Âlvsborg, Suecia, el 4 de junio de 1870. Fueron sus padres el Sr. Augusto Roberto Hesselblad y la Sra. Cajsa Pettesdotter Dag, fue la quinta de trece hijos. Recibió el bautismo en la Iglesia Luterana de su Parroquia de Hundene, Suecia y transcurrió su infancia por diversos lugares, siguiendo a su familia que por motivos económicos buscaban lugares de trabajo.
En el año de 1886, para ganarse el pan y contribuir al sostenimiento de su familia, se fue a trabajar a Kârlosborg y después a Estados Unidos de América donde frecuentó la escuela de enfermería en el Hospital Roosvelt en Nueva York. Ahí se dedicó a asistir a los enfermos a domicilio, este trabajo fue muy duro para ella porque no se sentía bien de salud, sin embargo el contacto con los enfermos católicos y la sed que tenía por buscar la verdad contribuyeron a tener viva en su alma la búsqueda del redil de Cristo. La oración, el estudio y la devoción filial por la Madre del Redentor la condujeron decididamente hacia la Iglesia Católica y el 15 de agosto de 1902, en el Convento de la Visitación en Washington, recibió el sacramento del bautismo «bajo condición» de las manos del P. Juan Hagen, S.I., que fue también su director espiritual. En Roma recibió el sacramento de la Confirmación y vio claramente que debía dedicarse a la unidad de los cristianos. Visitó también el templo y la casa de Santa Brígida de Suecia (+ 1373), recibiendo una grande y profunda impresión a tal grado que mientras se encontraba en oración en ese lugar, escuchó una voz que le decía: «Es aquí donde deseo que te pongas a mi servicio».
Regresó a Estados Unidos sin embargo aunque no se encontraba bien de salud dejó todo y el 25 de marzo de 1904 se estableció en Roma en la casa de Santa Brígida, donde fue recibida cariñosamente por las monjas que vivían ahí. En el silencio y en la oración conoció profundamente el amor de Cristo, cultivó y difundió la devoción de Santa Brígida y de Santa Catalina de Suecia, tuvo siempre una creciente preocupación espiritual por su país por la Iglesia. En 1906 San Pío X le concedió llevar el hábito de la Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida y de profesar sus votos religiosos como hija espiritual de la santa de Suecia. Su sueño de dar vida en Roma a una comunidad Brigidina no se realizó, sin embargo, floreció una nueva rama del antiguo troneo Brigidino, y así, el 9 de septiembre de 1911, comenzando con 3 jóvenes postulantes inglesas, refundó la Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida con la misión de orar y trabajar especialmente por la unión de los cristianos de Escandinavia con la Iglesia Católica.
En 1931 tuvo la grande alegría de obtener perpetuamente por parte de la Santa Sede, la iglesia y la casa de Santa Brígida en Roma que llegaron a ser el centro de la Orden. Durante y después de la segunda Guerra Mundial la Sierva de Dios realizó una intensa Obra de caridad a favor de los pobres y de los perseguidos por leyes de racismo; promovió un movimiento por la paz entre católicos y no católicos, trabajando fuertemente en el ecumenismo. Desde el inicio de su Fundación atendió su preocupación la formación de sus hijas espirituales para las que fue madre y maestra. Les recomendaba la unión con Dios, la ardiente flama de asemejarse al Divino Salvador, el amor a la Iglesia y al Romano Pontífice y de hacer oración para que existiera un solo redil y un solo Pastor añadiendo: «Este es el fin primario de nuestra vocación».
Tuvo grande respeto por la libertad religiosa de los no cristianos y de los no católicos que recibió en su casa. Practicó la justicia hacia Dios y hacia el prójimo, la templanza, el dominio de sí, el alejarse de los honores, de las cosas del mundo, la humildad, la castidad, la obediencia, la fortaleza en las tribulaciones, la perseverancia en la oración y en el servicio a Dios, la fidelidad en su consagración religiosa. Caminó con Dios abrazando la cruz de Cristo que la acompañó desde su juventud. «Para mí -afirmaba- el camino de la cruz fue el más hermoso que he visto porque en él conocí a mi Señor y Salvador», junto a los sufrimientos morales padeció también interrumpidamente sufrimientos físicos. La cruz llegó a ser en manera particular dolorosa y pesada en los últimos años de su vida. Debido a su constancia en la oración vivió serenamente la voluntad de Dios y así se preparó al encuentro definitivo con el Esposo Divino que la llamó en las primeras horas del 24 de abril de 1957. Vivió y murió en fama de santidad, esta fama ha crecido también después de su muerte, y por la misma se comenzó su causa de beatificación. El papa Juan Pablo II la beatificó en el año 2000, y Francisco la canonizó en junio del 2016.
fuente: Vaticano

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San Fidel de Sigmaringa, presbítero y mártir (3 coms.) - Memoria litúrgica
San Fidel de Sigmaringa, presbítero y mártir, que, siendo abogado, decidió entrar en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, donde llevó una vida observante de vigilias y oraciones. Asiduo en la predicación de la Palabra de Dios, fue enviado a la región de Recia para consolidar la verdadera doctrina, y por su fe católica, en Sevis, en Suiza, sufrió el martirio por obra de algunos herejes. († 1622)
Santas María de Cleofás y Salomé, santas del NT (4 coms.)
En Jerusalén, conmemoración de las santas mujeres María de Cleofás y Salomé, que junto con María Magdalena, al amanecer del día de Pascua, se dirigieron al sepulcro del Señor para ungir su cuerpo y allí recibieron el primer anuncio de la Resurrección. († s. I)
San Alejandro de Lyon, mártir (1 coms.)
En Lyon, ciudad de la Galia, san Alejandro, mártir, que, tres días después de la pasión de san Epipodio, fue sacado de la cárcel, azotado y clavado en una cruz hasta expirar. († 178)
San Antimo de Nicomedia y compañeros, mártires (2 coms.)
En Nicomedia, en Bitinia, san Antimo, obispo, y compañeros, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano. Antimo, por confesar a Cristo, recibió la gloria del martirio al ser decapitado, y de la multitud de fieles de su grey, unos fueron también decapitados, otros quemados vivos y los restantes llevados a alta mar en pequeñas embarcaciones para ser ahogados. († 303)
San Gregorio de Elvira, obispo (1 coms.)
En Illiberis, actual Elvira, en la Hispania Bética, san Gregorio, obispo, cuya obra titulada «Sobre la Fe» fue alabada por san Jerónimo. († s. IV)
* San Deodato, diácono y abad
En las cercanías de Blois, en la Galia Lugdunense, san Deodato, diácono y abad, que, después de llevar vida de anacoreta, fue guía de un grupo de discípulos que en este lugar se habían reunido en torno a él. († s. VI)
San Melito de Canterbury, abad y obispo
En Canterbury, en Inglaterra, san Melito, obispo, que enviado a Inglaterra por el papa san Gregorio Magno como abad, fue ordenado allí obispo de los sajones orientales por san Agustín, y finalmente, tras sufrir muchas tribulaciones, accedió a la sede de Canterbury. († 624)
San Wilfrido de York, abad y obispo
En York, en Northumbría, san Wilfrido, obispo, que durante cuarenta y cinco años ejerció con gran empeño su ministerio, y obligado a ceder su sede, terminó en paz sus días entre los monjes de Ripon, de quienes fue abad durante un tiempo. († 709)
San Egberto, monje y presbítero
En la isla de lona, en Escocia, san Egberto, presbítero y monje, que se ocupó con dedicación a evangelizar varias regiones de Europa y, ya anciano, reconcilió a los monjes de lona con el uso romano del cómputo pascual, celebrando su Pascua eterna al término de la Misa de la solemnidad. († 729)
* San Guillermo Firmato, eremita
En Mortain, en la región de Normandía, san Guillermo Firmato, eremita, que, canónigo y médico en Tours, tras una peregrinación a Jerusalén se retiró a la soledad hasta su muerte. († 1103)
Santa María de Santa Eufrasia Pelletier, virgen y fundadora (1 coms.)
En Angers, en Francia, santa María de Santa Eufrasia (Rosa Virginia) Pelletier, virgen, que para acoger piadosamente a las mujeres de vida descarriada, que ella denominaba «Magdalenas», fundó el Instituto de Hermanas del Buen Pastor. († 1868)
San Benito Menni, religioso presbítero
En Dinan, en Francia, san Benito (Ángel) Menni, presbítero de la Orden de San Juan de Dios, fundador de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. († 1914)
Beato Jean Chavet, mártir
En el campo de concentración de Mauthausen, Perg (Austria), beato Jean Chavet, joven laico de la diócesis de Saint-Étienne, miembro de Estudiantes Cristianos, que dio testimonio de la fe como mártir bajo el nazismo. († 1945)
Santa María Elisabet Hesselblad, virgen (3 coms.)
En Roma, santa María Elisabet Hesselblad, virgen, que, oriunda de Suecia, tras haber prestado servicio durante largo tiempo en un hospital, reformó la Orden de Santa Brígida, dedicándose particularmente a la contemplación, a la caridad para con los necesitados y a la unidad de los cristianos. († 1957)

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Sanchez3de4 🤗

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rosarios1000 🤗 Patricia altet 👍 Menchy55 🤗

Patricia altet

Admirable labor.